Archivo de Octubre, 2009

Oct 31 2009

FALLAS MADE IN CHINA

Publicado por Julio en NOTICIAS

Si ya nos pareció un tanto estremecedora la noticia de la aplicación de un brazo robot para esculpir en poliexpán las esculturas falleras, creando “la falla perfecta”, esta última noticia nos deja todavía más estupefactos:

FALLAS MADE IN CHINA

La deslocalización de la industria nacional alcanza los sectores industriales más fuertemente arraigados en nuestra tradición.

Filtraciones de artesanos de los talleres de “La ciutat del artista faller” protestan por la creciente exportación de la producción de las gigantescas esculturas que adornan las calles de Valencia durante su famosa festividad. La innovación proviene de algunas de las asociaciones falleras más destacadas, asentadas en barrios que tuvieron una gran expansión los últimos años, pero se han visto fuertemente afectadas por la crisis del sector inmobiliario. En este año de especial estrechez presupuestaria, se plantearon encargar el grueso de la producción a plantas manufactureras de países asiáticos, buscando la reducción de costes que permite el bajo precio de la mano de obra. Esta maniobra comercial es perfectamente viable gracias a las imponentes infraestructuras de trasporte marítimo de las que desde hace una década dispone la ciudad. Desde la semana pasada, fuentes de la Zona de Acción Logística (ZAL) confirman el inusitado volumen de contenedores que desembarca en el puerto procedente de los focos industriales del gigante asiático.

La Junta Central Fallera ha evitado hacer declaraciones oficiales al respecto, escudándose en el carácter presuntamente infundado de estas informaciones, que son calificadas por sus dirigentes de “rumores malintencionados”. Extraoficialmente, altos cargos cercanos a Félix Crespo le quitan  hierro al asunto que, en caso de confirmarse, según dicen, “no tendría mayor trascendencia en la opinión pública. Lo que nos interesa es que las fallas mantengan el esplendor que siempre las ha caracterizado, que los visitantes que se han creado unas expectativas, gracias a nuestra fama mundial, no queden defraudados por el hecho del mal momento económico. Y, por supuesto, que los valencianos puedan disfrutar como todos los años de la fiesta que se merecen. El detalle del origen no es tan importante al fin y al cabo.”

Lo del brazo robot ya aparecía como una “maquina espejo” de esas que hacen mil veces mejor que la mano humana una función concreta. Creando modelos “perfectos”, el robot transmite al artista fallero una especie de frustración frente a su incapacidad de alcanzar ese grado de perfección, en tan poco tiempo, incorporando además los cálculos de estabilidad en el diseño por ordenador (que evitaría que se cayeran las Fallas por descompensación del peso, algo que pasa más de lo que parece). Es cierto que tiene implicaciones muy positivas, la innovación tecnológica puede abrir nuevas vías de diseño, posibilitando incluso una renovación estética. Queda, por supuesto, el debate que sin duda surgirá entre los sectores conservadores, asustados frente a “la pérdida de la tradición”. Aunque tampoco se oyeron muchas quejas cuando se empezó a sustituir el cartón piedra por poliespán (salvo los ecologistas, claro, pero a esos quién les escucha).

Lo de la deslocalización de las fallas ya me parece sublime. Por si quedaba alguna duda sobre dónde se ubicaba esta festividad en el imaginario eje “tradición-modernidad”, o “artesanía-industria”. La globalización tiene estas cosillas si el patrón industrial-capitalista es el único que orienta la acción colectiva. Hay algunos momentos en los que dan ganas de pararse un segundo en la cuneta y pensar sobre el rumbo que venimos llevando. ¿Cuál era el fundamento en el momento originario de las fallas, cuando los gremios de carpinteros recogían sobras de madera y cartón, construían improvisadas esculturas, y las quemaban en honor de su patrón San José? Vaya viaje hemos pegado cuando las Fallas son hoy un espectacular reclamo turístico, una excusa puntual para generar un movimiento ingente de monedas y cubatas. El cambio y la innovación no tienen porque ser un problema de por sí, pero tampoco son un beneficio automático. De vez en cuando es interesante pararse a pensar de donde venimos y adonde vamos. No quiero ponerme romántico y recordar a Raimon (qui perd els origens perd la identitat), porque creo que el futuro puede decir mucho más sobre nosotros que el pasado. Pero de ahí a afirmar que “el detalle del origen no es tan importante al fin y al cabo”…

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