La vuelta al cole y la muchachada tiene que entregar los deberes de vacaciones. A Silvia, una niña que debe ser de mi barrio, parece que se le ha volao la hoja. Tenía que escribir unas líneas sobre un cuento de Telmann, parece ser.
Ahora voy a hablar un poco de esto, que es lo que siempre hago. Aviso, Boyero style, es decir, a mi puta bola y sin responsbilidad, y bueno, en este caso no hubo sobornos, pero si los hubiera habido los habría considerado. Aun así, sin necesidad de mariscadas ni otros convites, ya digo que de la peli se pueden sacar ideas de lo más sugestivas (empezando por esa inquietante receta del cocktel “Jugermaister&Red-Bull”, que estoy deseando probar…).