oct 28 2009
Chechenia, Serbia, y el Sahara Occidental: resistencias múltiples.
Tabla de contenido de Resistencias Múltiples
- Chechenia, Serbia, y el Sahara Occidental: resistencias múltiples.
- Barrios Sin Tierra: Resistencias Multiples (II)
- Quem é o ladrao?
He estado unos días desconectado en Barcelona, con motivo de un encuentro (espais-de-dialeg-txetxenia-09) organizado por La Lliga dels Drets dels Pobles, en las que diversas asociaciones interesadas en Chechenia nos juntamos en una mesa redonda para compartir perspectivas y buscar posibles vías de actuación. Desde Estudios Sin Fronteras, acudimos interesados por escuchar las propuestas de asociaciones más veteranas como la Fundació Justicia i Pau, Medicos sin Fronteras, o Amnistía Internacional.
En el encuentro pudimos hablar con Andrei Nekràsov, director de cine documental (conocido por “el caso Litvinenko”) tras ver su película “Desconfianza“, en la que se presentan las múltiples fisuras en la versión oficial del gobierno ruso tras los atentados de Moscú en 1999, achacados a terroristas chechenos. Estos atentados sirvieron como parapeto a la segunda guerra de Chechenia, alzando al mismo tiempo a un desconocido Vladimir Putin a la presidencia de la Federación Rusa. La sombra del FSB (servicio secreto ruso) corre paralela al espectacular despliegue de los Mass Media, totalmente controlados por el poder. De esta forma, la configuración de una agenda pública focalizada sobre el “conflicto” checheno, y el consenso de la imagen estereotipada de la minoría étnica musulmana como terroristas fanáticos, se vuelve un dispositivo tan efectivo como terrorífico. Si Baudrillard dijo que La Guerre du Golfe n’a pas eu lieu, la exageración se tornaría siniestramente adecuada para los atentados del ’99. Hay espectáculo gore, hay muertos reales, no hay terroristas. Ficciones que engendran realidades.
En un entorno de agenda pública tan radicalmente “feudalizado” (dado el clima dictatorial ruso, con censura explícita de programas críticos y asesinato de periodistas, casi cabría hablar aquí de “despotismo“), con un control policial y militar constante de la región chechena desde hace más de una década (en realidad, la historia de la pequeña república chechena es bastante triste durante casi todo el siglo XX, como se puede leer en una conferencia-carlos-taibo) parece que la cooperación internacional es bastante impotente en este tipo de conflictos. En la mesa redonda había una especial focalización por la presión a las instituciones políticas que pudieran, llegado el momento, ejercer una presión diplomática sobre el gobierno de Putin y Medvedev. Al tambén presente Usam Baysaev, activista checheno, membre de l’ONG Memorial (la de Anna Politkóvskaya y Natalia Estemirova), le entraba un poco de risa contagiosa cuando pensaba en los diplomáticos rusos como interlocutores en una conversación sobre Derechos Humanos. Nadie se cree en serio que ningún embajador del mundo vaya a presionar a Rusia (sí, la grandota de los pepinos nucleares y el petroleo y el gas) por asuntos de Derechos Humanos en las repúblicas del Cáucaso (cada vez más también Ingushetia, Daguestán, Georgia…).
Bastante desesperanzador todo, però
Pero cuando volví a casa vi un documental sobre OTPOR, movimiento de resistencia en la Serbia de Milosevic, que consiguió derrocar pacíficamente al dictador (en el derrocamiento, con la connivencia de policía y ejército, se contaron dos muertos: un anciano tuvo un infarto y hubo un accidente de tráfico). Lo que, desde una perspectiva democrática pro-DDHH no puede considerarse más que como un éxito grandioso, cargados de momentos de épica revolucionaria con una multitud cívica tomando un parlamento.
Quiero reflexionar sobre el poyo externo que recibió el movimiento. Obviamente, el peso principal del éxito se debe a la perseverancia y habilidad estratégica del movimiento estudiantil (que llego a ser de masas), pero desde la óptica que nos ocupa, es fundamental comprender como la red global colaboró en este logro local. El apoyo del gobierno estadounidense a este movimiento se hizo explícito desde casi el primer momento. Se financiaron sus infraestructuras de comunicación (no muy costosas, fotocopiadoras, ordenadores y modems) y al mismo tiempo se dio una formación táctica específica en prácticas de “guerra no violenta”. Los activistas de Otpor resaltan el valor de la sistematización de este conocimiento (basado en el estudio de las luchas de Martin Luther King y Gandhi) que ellos iban desarrollando sobre la marcha. Este entrenamiento, en especial el énfasis en la presencia pública evitando los enfrentamientos directos con las fuerzas de seguridad, fue decisivo en los momentos clave. Así pues, el apoyo del gobierno EEUU, interesado en derrocar al dictador, fue clave en el éxito de Otpor. ¿Pero y la participación cívica exterior, que facilitarían las redes distribuidas globales? ¿Qué puede hacer un ciudadano yanki, ruso, español o francés en este tipo de conflictos?
Deberíamos recordar aquí algunos comentarios del texto de Himanen acerca de la ética hacker, cuando la redifusión de mensajes y ondas de radio en la guerra de Kosovo permitió mantener abiertas las vías de comunicación exterior. Debemos suponer que el aislamiento y la invisibilidad haría mucho más vulnerables a esos colectivos amenazados. Debemos pensar que la blogosfera, con su potencia en el efecto agenda setting, debería ser capaz de modificar la actitud de los gobiernos. Y aun así, Chechenia; aún así el Sahara. Para una pequeña asociación estudiantil que pretende establecer redes de solidaridad con los colectivos estudiantiles de los conflictos más deliberadamente ignorados por su gobierno, es bastante desesperante la presión constante sin apenas resultados. Aunque de vez en cuando algún “éxito” aislado… Caso de Murad Gasayev, que tras ser extraditado a Rusia desde España, sin las menores garantías, finalmente fue puesto en libertad. No sabemos hasta qué punto la presión interior (campañas de mailing de varias asociaciones) hizo que el ministerio de exteriores español pidiera al gobierno ruso una especial atención sobre este caso, ni tampoco podemos saber hasta que punto el gobierno ruso presta atención a un embajador español. En todo caso, la puesta en libertad no garantiza la seguridad indefinida, por eso la atención internacional se mantiene. Por eso todo el tiempo la conversación es vertical (mailings a los cargos políticos) pero también y especialmente horizontal, haciendo que temas como estos estén presentes en la agenda pública en la medida de lo posible. Sería genial poder recuperar la dinámica de la blogosfera en el terreno off-line, que el diálogo y el debate se generalizara como forma de reflexión colectiva y diese lugar a acciones colectivas que trascendiesen la simple protesta o petición a las autoridades centralizadoras de siempre. (Por cierto, ayer por la noche vi a 100 ciudadanos “dialogando” con Diaz Ferrán y Cándido Méndez en “Tengo una pregunta para usted”. La parodia del diálogo simétrico no podía ser más grotesca. Realmente parecían todos ellos títeres manejados por un director de orquesta que se ocultaba tras el pinganillo de la moderadora, con la única intención de que los protagonistas presentaran sus mensajes habituales.)
Y nada más, de momento seguimos haciendo lo que podemos, que pasa principalmente por la denuncia y debate colectivo, y la posterior presión a los gobernantes de turno con la intención de que “muevan hilos”. La esperanza es que tarde o temprano podamos mover los hilos directamente, sin tener que pedir permiso a papá.


Creo que la última frase es la que da en el clavo, las herramientas de las que disponemos actualmente nos dan la posibilidad, primero de marcar nuestra propia agenda aparte de la que nos viene dada por los partidos politicos y los medios de turno, y por otra parte tenemos la oportunidad de tomar un papel activo en nuestra sociedad.
Es el empoderamiento de los pequeños o la llave allen de la que hablabamos el otro dia: http://www.deugarte.com/la-llave-allen-el-bricoleur-y-el-espiritu-del-cambio-en-el-que-creo
Pues sí…
Y esto hace cuestionarse bastantes cosas. Por ejemplo la tradición polaridad entre Teoría/Práctica o Reflexión/Acción.
Si reflexionando COLECTIVAMENTE, podemos alterar algo tan relevante como la Agenda Pública, no se podría decir que en estos casos las palabras son inocuas, pura especulación contemplativa. Pero claro, siempre que la reflexión sea intercambiada, movida, que sea INTERSUBJETIVA. Si encontrásemos una idea fantabulosa pero se quedase en un cajón, poco resolveríamos.
La magia de la blogosfera…
[...] comunicación y sus discursos hegemónicos, los lectores activos y los análisis críticos… resistencias múltiples, en todo caso, vida. (Miercoles 21 Abril a las [...]
Cuando tenga tiempo, lo leo con detenimiento:
Multitudes y redes en la caída de Milosevic
y
La juventud de Sarajevo: Redes personales e identificaciones