oct 19 2009
“El negocio está fatal…”
Se dice que son tiempos de crisis y que todo empezó por una avalancha de morosos que no pagaron sus subprimes. Con esta hipótesis de partida, me dije que un personaje interesante en estos tiempos – interesante digo, tanto para una biografía novelada como para una historia de vida rigurosamente microsociológica – sería un cobrador del frac. En cierto modo, si el impago de morosos fue el desencadenante de todo, toda la culpa de lo que ahora pasa se puede rastrear fácilmente hasta él: el cobrador no bien su trabajo, permitió la vida apacible de los morosos que no pagan sus deudas, y ahora debe purgar su culpa.
Cerca de mi casa suele estar aparcado un coche verde con el letrero “SINDICATO DEL COBRO” bien visible en el capó y los laterales. Me había propuesto esperarle por allá un día, para saber cómo le iba todo y enterarme de cómo va el negocio. Pero, otra vez, tras un mínimo rastreo en internet, la realidad supera mis expectativas literarias: parece ser que el cobrador está endeudado, y son unos cuantos los que reclaman su dinero y le ponen querellas por la vía penal.
Visto así, de poco valen las ideas que había venido preparando para escribir una pequeña ficción, sobre un cobrador del frac que no podía hacer frente a sus deudas, y simplemente pasaba las mañanas bebiendo litronas con sus acosadas víctimas, ya sin esperanza de cobro, hasta que finalmente un segundo cobrador del frac se acercara hasta el banco del parque donde se sentaba la pareja (cobrador y el moroso), exigiendo el pago de las deudas que contrajo el cobrador del frac. Según esta estructura elíptica, serían finalmente tres (cobrador -> cobrador/moroso -> moroso) los que pasasen las mañanas en el parque gastando sus escasos euros en cerveza Steinburg. Pero lo que la realidad me enseña es un cobrador angustiado en la oficina trasera de una pequeña joyería (de las de “Se compra oro”), escondido de un montón de gente que le busca para partirle la cara.
Es frecuente que peque de optimismo.

Ideas de negocio online…
Muy bueno el post. Las buenas ideas surgen después de que el inventor haya pensado la solución, más o menos durante bastante tiempo. Luego, la vemos y decimos “yo también lo podría haber hecho así”. Lo que se conoce parece obvio, pero todo tien…
[...] vez es más difícil construir un mito creible que supere lo preexistente (pienso, por ejemplo, en aquel cobrador del frac endeudado hasta la quiebra, escondido en su despacho mientras sus morosos le…); y la tendencia natural -lo que te pide el cuerpo- es el dcúbito supino y fumar mirando nubes [...]
ea un proyecto el cual estoy investigando
…mmmm… una peluquería detectivesca…. interesante…