Feb 09 2010

EL PAÍS, Wikipedia, y la tediosa autoridad

Publicado por Julio a las 4:33 en COMENTARIOS, HALLADOS, NOTICIAS

La historia que les traigo hoy a colación tiene que ver con las inseguridades del mundo digital, donde las cosas no siempre son lo que parecen ser y donde llegar a desentrañar lo que realmente es requiere a veces un esfuerzo casi detectivesco que no siempre los lectores están en condiciones de hacer.

Creo que no hay mejor manera de empezar este post sobre plagios, autoplagios y remixes, que usurpar el primer párrafo del peculiar artículo de EL PAÍS del pasado 07/02/2010. Recomendada lectura: pocas veces el lenguaje adquiere una dimensión tan factica, es tan arma arrojadiza y envit en el campo de la comunicación industrial y la versemblanza. Dan mucha risa los patéticos esfuerzos de los decadentes hegemónicos tratando de enfrentarse al nuevo contexto, brazadas al aire cuando la tierra firme se convierte en arenas movedizas.

Resumo para los que no tengan tiempo: El 23 de diciembre de 2009  muere un tal Schillebeeckx, prestigioso teólogo belga. El día 24, suponemos, EL PAÍS encarga la necrológica a un tal Juan José Tamayo, “colaborador habitual y teólogo prestigioso” (aunque suponemos que no tan prestigioso como el otro, y suponemos también que más vivo), y el tal Juan José Tamayo, con las prisas que le meten de la redacción (según parece, Tamayo estaba en Quito), redacta una necrológica breve prometiendo que en dos días escribe algo más profundo. En el lapso de tiempo (dos días) que va entre estos dos artículos, un lector de EL PAÍS denuncia un supuesto plagio, pues el artículo de la wikipedia sobre Schillebeeckx es muy parecido a la necrológica de Tamayo. Todo parece un misterio misterioso, ¿Copió Tamayo? ¿Copió la wikipedia?

Echando un ojo al historial del artículo es muy fácil ver el relato que comienza en la muerte del teólogo:

El 24 de diciembre de 2009 a las 10:41, una IP sin registrar notificó la muerte del teólogo (el belga) . 23 minutos después, el wikipedista Royfoker rectificó la fecha de la muerte, que no era el día 24 sino el anterior, el 23 de diciembre. Tres horas y cincuenta y cinco minutos más tarde, otro wikipedista alias Ceancata, se toma la molestia de cambiar los tiempos verbales del artículo, para hacerlo coincidir con el estado del difunto (es decir, cambia todos los “es” por “fue”). Al día siguiente, navidad, a las 12:18, un tal LucienBOT, que según leo es un bot diseñado por Lucien leGrey para realizar correcciones menores, añadió al artículo la referencia al nombre del teólogo belga en carácteres japoneses (ja:エドワード・スヒレベークス) por si algún nipón estuviese interesado en él (en el teólogo, no en Lucien ni en el bot). A las 16:14 del día de navidad, Gons, que estaría ojeando aburrido el periódico mientras digería la comida, incluyó la referencia al obituario de Juan José Tamayo, pero todavía no cambió el texto del artículo. No es hasta el 28 de diciembre cuando un tal BernardinoRF, usuario sin perfil, introduce en el artículo los párrafos de Tamayo. El artículo sigue siendo modificado durante el mes de enero (el propio BernardinoRF añade otras referencias, artículos de revistas universitarias, etc.), indiferente a las intrigas que se viven en la redacción de EL PAíS. Y cuando el 7 de febrero, la periodista Milagros Pérez Oliva denuncia el “plagio” en su columna de opinión de EL PAÍS, el wikipedista Ecemaml borra todo rastro y referencia a la necrológica del periódico.

Sin embargo, LA opinión de EL PAÍS es clara y tajante: no se puede fiar uno de esos de la “enciclopedia libre”, que andan siempre a plagiar como free riders parasitarios, vagos y maleantes que se aprovechan del trabajo de un prestigioso teólogo que está en Quito. No se puede confiar en la “gente libre”, si lo que usted quiere es rigor y veracidad y precisión; Si usted “es uno de esos lectores que no está en condiciones de realizar labores detectivescas” (no sabemos a que condiciones se refiere) lo suyo es EL PAÍS, todo fiable y masticadito PRISA.

Se ha hablado mucho de la jerarquización que ha seguido al proyecto centralizador de la wikipedia (los galones, los bibliotecarios, los administradores…). Creo que es una consecuencia lógica si consideramos la wikipedia como un simple repositorio de artículos (respuestas únicas y finales). Vista en toda su complejidad y mutabilidad, la wikipedia gana mucha diversidad. Aunque es interesante el debate sobre exclusión y desigualdad social en la construcción del conocimiento wikipédico (apuntar como proyecto futuro), me parece que todavía es más flagrante la torpeza industrial de los mass media tradicionales. Me parecen bastante más premeditadamente dañinos los dos “autoplagios” (si es que este concepto tiene algún sentido) con los que concluye su artículo de opinión Milagros Pérez:

  • El primero, una doble reseña boba de autobombo corporativo: EL PAíS, líder en twitter, y EL PAÍS es líder en twitter. ¿Queda claro, no? Yo no me quejaría, es bastante frecuente que repitan los anuncios.
  • El segundo tiene, a lo mejor, más gracia. Es la repetición, casi clónica, de un artículo sobre patentes (más bien una lista de inventos patentados, con especial atención a patentes españoles y lo que la economía nacional se gasta en licencias). Me hizo dudar que lo firmara Sampedro, pero luego me di cuenta deque era JAVIER Sampedro (un periodista que habla de ciencia), no JOSE LUIS Sampedro (el humanista que sabe de economía). Tiene cojones que un divulgador científico, que habla de la imperiosa necesidad económica de inventar y patentar, venda dos veces el mismo artículo sin aportar ninguna idea (ya no digo una idea propia, digo una idea, hombre).

2 comentarios

2 comentarios en “EL PAÍS, Wikipedia, y la tediosa autoridad”

  1. minervael 09 Feb 2010 a las 16:46

    oh my god que pitoste.
    apunto otra teoría que tampoco me parece del todo descerebrada: tamayo tiene una carpeta en su ordenador con necrológicas poéticas (con huecos en blancos para las fechas y las causas, obviamente) por si se muere alguien pro y en vez de en quito le pilla en un vuelo de 17 horas y media y no tiene la posibilidad de enviarlo rápidamente.

    … pero hablando en serio ese plagio de wikipedia posiblemente hubiera durado sólo unos días, hasta que algún usuario raso o de rango hubiera sustituido esas palabras por otras (más resumidas o ampliadas) y hubiera citado el artículo o simplemente hubiera denunciado el plagio.
    tampoco entiendo porqué despotrican tanto de wikipedia cuando muchas veces ellos mismos echarán mano de la plataforma

  2. Julioel 10 Feb 2010 a las 20:18

    Jejejeje, si que es un megapitoste, sí… Lo gracioso son las presunciones de culpabilidad que se lanzan desde uno y otro lado, y sobre todo el ambiente de suspicacia mutua…

    El peligro para los periodicos es que si llega un punto que wikipedia (o los blogs) es tan creible como ellos, a ver de qué viven…

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