may 04 2009
Fractal da orfandade
Este es el Cmap más bonito que recuerdo.
La base de todo es Hamlet.
Para ser más sinceros, es la interpretación que hace James Joyce (Stephen Dedalus) de Hamlet y la biografía de Shakespeare, en el capítulo 9 del Ulises. A este punto llegué a través de CArlos Gamerro, un argentino que tiene un libro comentando el Canon Occidental de Harold Bloom. El núcleo de todo esto es el clinamen de “inventar el precursor”, que para Bloom no pasa de ser una fantasía defensiva del inconsciente, pero desde otro punto de vista es tremendamente poderoso como tropo estético.
El centro es la estrella de seis puntas. Geométricamente, es la imagen de la perfección, combinación del 2, el 3, y el UNO. Integración en una figura unitaria de las polaridades antagónicas del 2, y las relaciones de Equilibrio del 3. (Aquí cabría recordar los escritos sobre duplos y tríadas de G. Simmel). A Dedalus le acusan de “reducirlo todo a un triángulo francés”, pero yo creo que esto es demasiado cojonudo. En este caso, representa lo que decía de Hamlet y Joyce, la dependencia recursiva entre el creador y su creación, creación que a su vez es capaz potencialmente de crear nuevamente (tiempo cíclico y tiempo lineal). Al depender el Padre-Dios-Poeta de su Hijo-Mundo-Poema para ser lo que es, se puede decir que el Padre-Dios-Poeta debe su existencia a su creación. Es por, tanto, hijo de su hijo.
Pero esta relación de perfección es sólo un (u)topo poético, inalcanzable en la vida. Es por eso que de cada vértice de los equiláteros emana una estrella de cinco puntas, metáfora de la imperfección o de la orfandad, de la incopletitud espiritual. Mas allá cuando comprobamos, al tratar de ordenar las líneas, que la perfecta armonía del fractal sólo es posible en un objeto tridimensional (el balón de futbol de la Champions) y en el plano, la materia nunca alcanza la perfeccion de la idea. En las seis estrellas de cinco puntas, el vértice busca desesperado su complementario, que se halla en el triángulo opuesto de la estrella de seis puntas. Por tanto, no hay ningún nexo directo entre los complementarios, y estos se ven obligados a vagar por el resto de nodos, observando la perfección en el exterior y encontrando la deconstrucción por reducción de su complementario. Las dos puntas exteriores representan siempre una deconstrucción de su complementario, de su anhelo. Las dos puntas interiores representan una deconstrucción de su propia identidad obtenida por oposición, por contraposición de los elementos de su complementario. Así, la única vía de autoconocimiento pasa por la proyección al exterior y la comprensión profunda de las vías soñadas de realización. En última instancia, volvemos a la orfandad metafísica de Beckett: nunca nadie hayará su complementario en la propia estrella de cinco puntas.
Incrusto ahora unos cuantos comentarios que anote durante la construcción. Tal vez este fractal aparezca como esquema generativo de un hipertexto futuro. En todo caso, ES de por sí. Después de los comentarios, incluyo uno de los posibles desarrollos del fractal, en el que incido en las proyecciones y relaciones cruzadas, encuentros de las unidades múltiples en la oscuridad de la periferia.
HIPERTEXTO: FRACTAL DA DESESPERAÇAO o DA ORFANDADE
NODOS (símbolos, significantes comunes)
6 NODOS CENTRALES, triángulo invertido de la creación. El hijo es padre de su padre, etc.
6×4=24 NODOS PERIFÉRICOS.
30 NODOS
NEXOS (lexias, unidades de texto inerte -es indiferente la procedencia de las mismas)
6 NEXOS CENTRALES: horizontalidad, relaciones de fraternidad incompleta, creadores sin creación y criaturas huérfanas.
6×5=30 NEXOS PERIFÉRICOS
36 NEXOS
6 NEXOS CENTRALES:
A1: PADRE-DIOS/DIOS-PADRE
A2: DIOS-POETA/POETA-DIOS
A3: POETA-PADRE/PADRE-POETA
B1: HIJO-MUNDO/MUNDO-HIJO
B2: MUNDO-POEMA/POEMA-MUNDO
B3: POEMA-HIJO/HIJO-POEMA
| PADRE | DIOS | DIOS | PADRE |
| HIJO | MUNDO | MUNDO | HIJO |
| DIOS | POETA | POETA | DIOS |
| MUNDO | POEMA | POEMA | MUNDO |
| POETA | PADRE | PADRE | POETA |
| POEMA | HIJO | HIJO | POEMA |
30 NEXOS PERIFÉRICOS:
->DIOS->
D1: DIOS -> POEMA (sublimación)
D2: DIOS -> HIJO (sublimación)
D3: POEMA -> POETA (realización recursiva)
D4: HIJO -> PADRE (realización recursiva)
D5: PADRE – POETA (complementarios, imagen metonímica de Dios)
->HIJO->
H1: HIJO -> DIOS (sublimación)
H2: HIJO -> POETA (sublimación)
H3: DIOS -> MUNDO (perfección, omnipotencia)
H4: POETA -> POEMA (perfección, ser)
H5: POEMA – MUNDO (autognosis del ego filial, ilusión de autonomía)
->POETA->
PT1: POETA -> HIJO (resignación) (¿Regalo de Reyes?)
PT2: POETA -> MUNDO (ilusión de creación)
PT3: HIJO -> PADRE (realización recursiva ajena)
PT4: MUNDO -> DIOS (enajenación de la facultad creadora)
PT5: DIOS – PADRE (descripción del poeta)
->MUNDO-> Entidad múltiple, polifónica.
M1: MUNDO -> POETA (el creador descreído, indiferente)
M2: MUNDO -> PADRE (el animal celoso, indiferente)
M3: POETA -> POEMA (proceso creativo trascendente, no relativo al mundo)
M4: PADRE -> HIJO (imagen a escala, micro-creación)
M5: POEMA – HIJO (lectura divinizada del mundo)
->PADRE->
PD1: PADRE -> MUNDO (imagen a escala, macro-creación, no realización del uno)
PD2: PADRE -> POEMA (ilusión filial) (Vicent Andrés Estellés: “Si algún dia vos diuen que han matat a la mort, no pregunteu, amics, qui és el que ho ha fet: Serà un pare. Serà un pare, o una mare.)
PD3: MUNDO -> DIOS (orden y sentido en la voluntad divina) (¿Camino?)
PD4: POEMA -> POETA (realización recursiva ajena)
PD5: DIOS – POETA (imagen glorificada del padre sin hijos)
->POEMA->
PM1: POEMA -> PADRE (similitud en la creación)
PM2: POEMA -> DIOS (ilusión del meta-creador)
PM3: PADRE -> HIJO (naturaleza ajena al arte)
PM4: DIOS -> MUNDO (el mundo como creación, sin pre-existencia)
PM5: HIJO – MUNDO (doble condición autónoma – heterónoma del poema) (Adorno, Teoría Estética)
POSIBLE DESARROLLO: PROYECCIONES.



Me he dado cuenta, hablando con alan, de que si no existen las proyecciones, los dos universos que emergen de los dos triángulos de la estrella central quedan totalmente aislados, sin conexion, sin forma de llegar al otro lado.
Es más interesante si cabe la posibilidad de una conexión periférica, en los puntos más alejados del centro. Para llegar a unir a los complementarios, antes se debe haber recorrido todo el universo (Odisea: todo el viaje es necesario antes de Penélope y la paz con Posidón). Así, por el camino, se habrán abierto otros diezmil frentes, otras naranjas empezarán a descender desde el centro de la mesa cónica, y reclamarán nuestra atención. La conclusión como una losa de Sísifo en la cima de la montaña: imposible, pero igual hay que intentarlo.
[...] pues, planteo el desarrollo del hipertexto que, a falta de un mejor nombre, viene llamándose el fractal de la orfandad, como un trabajo en multiautoría. Una constelación (en el mejor sentido, de Adrian Leverkhün y [...]
[...] lado, el wikitexto ya está en marcha, y aunque en un principio la idea era organizarlo todo con una estructura fractálica basada en unas ideas de Shakespeare, Joyce, Dedalus y Bloom, de momento he dejado estar el rollo de [...]
[...] Asociando el fín de la era de la imprenta al fin de la literatura (WTF?) Samuel Riba presiente que la era del escritor heroico a terminado. Ahora el escritor, como el lector, es un hikikomori. Intensificamos hasta el paroximso nuestros flujos comunicativos (son enlaces aleatorios, caóticos, errantes, desencarnados, vívidos), vivimos en “cuartos propios conectados“, lo que genera un doble proceso de reafirmación/apertura de la sujeto. Es difícil seguir concibiendo al individuo nomotético como el grado cero de la subjetividad. Y obviamente, esto afecta a nuestra noción de autor, que era definido como “un sujeto que crea una obra exterior a él”, o sea, un padre. En este bizarro contexto pos-moderno, confundidos y desorientados, llegamos a creernos huérfanos. [...]