may 29 2011
Vila-Matas, Hessel, y la afonía de los héroes.
Sigue el jaleo en la #spanishrevolution (parece una saga de George Lucáks). Y de nuevo, recibo una carta de mi padre*. (MOLESTAN, carta íntegra de X. M. Souto). Me quedo con un fragmento que me ha llamado especialmente la atención:
…me llama la atención que personas que se autoproclaman intelectuales (como el caso de E. Vila-Matas) se pongan a sermonear sobre “los gandules seguidores” de S. Hessel (autor del panfleto Indignaos) y que rápidamente extraigan conclusiones sobre la pobreza del lenguaje en twitter. Si comparase estos mensajes con los Cuadernos de Quejas de la Francia pre-revolucionaria podría entender algo más sobre el fondo y la forma. Donde había denuncia de los abusos con el derecho al fuego y al pasto hoy hay un clamor contra los privilegios de los políticos y los abusos de la banca en la hipotecas.
En twitter, como en los Cuadernos de Quejas, no hay poesía. Hay indignación y protesta. La poesía está en la plaza, en esas personas que hacen poemas para los agredidos en Barcelona, por unas personas (“el oficio más feo del mundo”) que seguían las órdenes de una persona con poca educación democrática.
No entendí muy bien el palazo a Vila-Matas, al principió pensé que no era más que un codazo personalizado, dado que hace poco hablaba de su novela Dublinesca. Después de un googleo rápido y una sentencia de Iria (“Vila-Matas, pinchaste.”) entendí que se referían a su artículo en EL PAIS: Empobrecimiento. Desde luego, Vila-Matas se ahorra las ganas de quedar bien. Cuando todo el mundo (menos los indianos, claro) llora de emoción con las primaveras digitales, V-M empieza con sentencia:
Se ha visto que los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer
Toma. Y claro, llama la atención después de que en Dublinesca se metiera de cabeza en el mundillo de lo interné. Llama la atención que el escritor contemporáneo con mejor página web , que está conviertiendo su última novela en una auténtica obra transmidiática (según la “Convergence Culture” de Henry Jenkins), de repente nos salga con estos palazos a la cultura digital. Vamos a leer con calma, entonces.
